El desafío de proteger la infraestructura crítica en Venezuela antefluctuaciones eléctricas
- 25 mar
- 2 Min. de lectura

Solsica señala que fluctuaciones eléctricas amenazan la productividad. LA ingeniera,
Laura De Jongh recomienda sistemas UPS y mantenimiento especializado para proteger
equipos sensibles, evitar daños costosos y garantizar la continuidad operativa
En el dinámico entorno empresarial venezolano de 2026, la gestión del riesgo eléctrico ha
dejado de ser una preocupación técnica para convertirse en un pilar estratégico de la
continuidad de negocios. Si bien la disponibilidad del servicio presenta variaciones según
la región, el verdadero adversario silente para la industria y el comercio no es
necesariamente los llamados apagones, sino la calidad de la energía que fluye por las
redes.
Los “flickeos” o las fluctuaciones de voltaje —variaciones imprevistas por encima o por
debajo de los niveles nominales— actúan como un desgaste erosivo sobre los componentes
electrónicos sensibles. Para las empresas que operan infraestructuras críticas, como centros
de datos, servicios de salud y líneas de producción automatizadas, entre otras, ignorar estas
variaciones puede traducirse en costos operativos catastróficos.
El riesgo invisible: cuando la energía daña
La percepción común asocia el peligro únicamente con la interrupción total del servicio.
Sin embargo, la realidad técnica es más compleja. La inestabilidad en la tensión puede
provocar desde el reinicio inesperado de servidores hasta el daño permanente en tarjetas
lógicas de alto costo.
Sobre este fenómeno, la ingeniera electricista de Corporación Solsica, Laura De Jongh, es
enfática al definir las fluctuaciones de voltaje como un riesgo silencioso.
Según explica: “A veces hay electricidad, pero el voltaje es demasiado alto o demasiado
bajo, y las máquinas se protegen apagándose. No tienes un corte total de energía, pero la
producción se detiene igual”, advierte De Jongh. Es en este escenario donde la inversión en
equipos de protección cobra verdadero sentido.
La tecnología como escudo de productividad
Para mitigar estos efectos, la implementación de Sistemas de Energía Ininterrumpida (UPS)
y supresores de última generación se ha vuelto imperativa. Estos equipos no solo actúan
como puentes durante un corte, sino como filtros activos que “limpian” la energía entrante,
entregando una onda pura y estable a los dispositivos conectados.
La especialista de Solsica destaca la importancia de estas soluciones en el flujo de trabajo
diario: “los equipos con los que trabajamos en Solsica garantizan la continuidad operativa.
Si el suministro eléctrico falla, el UPS entra en acción de inmediato: las máquinas ni lo
perciben y pueden seguir funcionando. Además, estos sistemas protegen contra
sobretensiones que pueden quemar o dañar tarjetas, que son repuestos carísimos. Cada día
sin producir es dinero que se pierde”, añade.
Para obtener mayor información sobre los productos y servicios de Solsica se puede visitar sus cuentas en Instagram @corporacionsolsica y Facebook www.facebook.com/corporacionsolsica/
Fuente: Comstat Rowland Comunicaciones Estratégicas Integrales
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